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Autor Tema: Reproducción felina: Características del gato doméstico  (Leído 2483 veces)
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« : Marzo 05, 2010, 11:59:19 »

REPRODUCCIÓN FELINA

Escrito por: Y. A. Corrada; M. C. Gobello
Docentes. Cátedra de Reproducción Animal.
Instituto de Teriogenología, Área de Pequeños Animales.
Facultad de Ciencias Veterinarias.



INTRODUCCIÓN
El gato doméstico está adquiriendo mayor lugar como mascota en las grandes poblaciones urbanas, reemplazando paulatinamente a la tradicional especie canina. Esto es debido, tal vez, a los menores requerimientos de espacio y cuidados que esta especie necesita. En la atención clínica general y muy especialmente en el área de la reproducción es importante conocer las diferencias de estos felinos con otras mascotas, esto obliga al veterinario a capacitarse en la fisiología y patología reproductiva de dicha especie.
En este trabajo se realiza un breve recordatorio anatómico del aparato genital y se describen más detalladamente las particularidades de la fisiología reproductiva. Por último, se desarrollan algunas de las entidades patológicas más frecuentes y las generalidades de infertilidad e inseminación artificial en esta especie. De esta manera, se intenta brindar al lector un marco teórico para poder satisfacer las inquietudes del ascendente número de criadores de estas mascotas.

LA REPRODUCCIÓN DE LA GATA
Características anatómicas: los ovarios de la gata se sitúan a nivel de la tercera o cuarta vértebra lumbar, a 1cm aproximadamente del borde caudal del riñón respectivo. Presentan un tamaño de 8-10 mm de largo y 5-6 mm de ancho. Los oviductos presentan un trayecto flexuoso. Su longitud es de 4-6 cm y su diámetro de 1-1.5 mm. Durante el período de receptividad sexual adquieren considerable actividad peristáltica.

El útero está formado por 2 cuernos, un cuerpo y un cuello. Los cuernos uterinos tienen una longitud de 9-11 cm y un diámetro de 3-4 mm, siendo de superficie lisa y de color rosado durante el período de anestro. A medida que la hembra se vuelve sexualmente receptiva, los cuernos incrementan su diámetro a 5-7 mm aproximadamente y su apariencia se hace turgente y de color grisáceo. Durante la ovulación y la pseudogestación adquieren un aspecto arrugado y de color blanquecino. A medida que la actividad ovárica declina, los cuernos retornan gradualmente al estado observado en el anestro. El cuerpo del útero mide aproximadamente 2 cm de largo mientras que el cuello tiene una longitud de 5-8mm.
 
La vagina tiene una longitud de 20-30 mm, siendo 2 veces más larga que el vestíbulo (10-15 mm). El orificio uretral se sitúa en el piso vestibular a nivel de una pequeña depresión. La vulva se conforma de 2 labios vulvares reunidos por una comisura dorsal y una ventral. Dichos labios vulvares son generalmente pigmentados y recubiertos de pelos. El clítoris se halla en la fosa del mismo nombre la cual es profunda y estrecha. El glande del clítoris es rudimentario.

Los felinos poseen 4 ó 5 pares de glándulas mamarias. Cada glándula mamaria posee un pezón con 6-12 pequeños orificios.

Características fisiológicas
Pubertad: La gata presenta su primer celo entre los 7 y los 9 meses de edad en promedio, con un rango entre los 5 y los 12 meses de edad. El comienzo de la actividad ovárica está influenciada por varios factores. Como regla general las gatas requieren un mínimo de 12 horas de luz para comenzar a ciclar y un peso mínimo de 2.3-2.5 kilos(1,6,8).

Los animales de pelo corto, como los de la raza Siamés y las gatas nacidas en las estaciones de otoño e invierno son más precoces. En contraposición, las gatas de pelo largo, las razas puras en general y los animales nacidos en las estaciones de primavera y verano alcanzan mas tardíamente la pubertad. Si bien la función reproductiva se mantiene durante toda la vida, la eficiencia óptima de ésta se extiende desde los 1,5 a 7 años.
 
Ciclo estral: La gata adulta generalmente es poliéstrica estacional, dependiendo en gran medida del fotoperíodo. La estación reproductiva natural incluye la primavera y el verano. En el transcurso de ésta, la gata presenta sucesivos ciclos estrales, a menos que curse alguna enfermedad sistémica. Sin embargo, cuando es mantenida con 12-14 horas de luz en forma constante, frecuentemente cicla durante todo el año, incluyendo las estaciones de otoño e invierno.

Durante la estación reproductiva presenta una sucesión de fases foliculares sin fases lúteas, siempre que no ocurra la ovulación. Si ocurre la ovulación y se produce la fertilización, comienza la gestación; si la fertilización fracasa se inicia una fase lútea que en la gata se denomina pseudogestación. Luego de cada fase folicular, gestación o pseudogestación, la hembra entra en un período corto de reposo sexual llamado interestro antes de retomar nuevamente la actividad sexual o bien entra en el anestro si ha finalizado la temporada reproductiva.

Proestro: El proestro tiene una duración media de 48 horas con una variación de 12 a 72 horas. Los signos clínicos en esta fase en general poco manifiestos, consisten en vocalizaciones, fricciones de la cabeza y el cuello contra el propietario o contra objetos inanimados, atracción de machos pero rechazo a la cubrición, posturas de lordosis y giros sobre sí misma. Este período se relaciona con una elevación de estrógenos en sangre en menos de 24 horas a más de 20 pg/ml de 17ß beta estradiol en concordancia con el progresivo crecimiento y secreción folicular.

Citología vaginal: La citología exfoliativa vaginal en los felinos no se emplea rutinariamente debido a que no hay un patrón preciso para su interpretación, sumado al riesgo de provocar la ovulación por la relativa dificultad en la toma de muestras en esta especie.

Para tomar la muestra un ayudante sujeta la gata del cuello con una mano y con la otra sujeta la cola para elevar las patas traseras y permitir la visualización de la vulva. El veterinario separa los labios vulvares y procede a la introducción en el vestíbulo vaginal de un hisopo de algodón humedecido con solución salina y lo dirige hacia la bóveda vaginal a lo largo de la superficie dorsal del tracto. Gira suavemente el hisopo en ambas direcciones y lo retira con delicadeza. Sobre un portaobjetos, limpio y desengrasado, rota 2 o 3 veces el hisopo y deja secar el material al aire. Luego se procederá a teñirlo para su observación, pudiéndose emplear para tal fin tinciones como Wright, Wright-Giemsa, Diff-Quik, Shorr, Nuevo Azul de Metileno (NMB) o simplemente azul de metileno.

Estro: El estro tiene una duración media de 7 días, pero puede variar de 1 a 21 días. Durante este período, a diferencia de lo que ocurre en el proestro, la hembra permite ser cubierta por el macho. Los signos clínicos observados en el proestro se hacen más evidentes durante este momento. Si se palmea el lomo o se fricciona la base de la cola, la hembra adopta postura de lordosis desviando la cola hacia lateral.

La estrogenemia supera los 50 pg/ml alrededor del quinto día de la fase folicular y luego desciende a niveles de 20- 25 pg/ml hacia el día 7 e inferior a 20 pg/ml hacia el día 8 de fase la folicular, considerándose a este valor como día 1 del intervalo interestro. Este descenso de los niveles de estrogenemia no se modifica por el coito ó por inducción de la ovulación.

La duración promedio del período interestro es de 8 días, con límites que se extienden de 3 a 13 días. La hembra no atrae a los machos al tiempo que desaparecen los signos característicos del estro. En ocasiones, la gata puede continuar con la conducta estral durante el interestro, debido a que el nivel estrogénico en sangre no desciende al umbral; no obstante, en raras ocasiones este hecho también puede suceder aún habiendo descendido a dicho umbral. Si la ovulación es inducida la duración de la fase de interestro total se alarga, dando lugar a la fase lútea: pseudogestación en la gata vacía o bien a la gestación.

El orden social en los felinos es muy importante. Debido a esto, se observa frecuentemente, que las gatas que pertenecen a un bajo orden social presentan "celos silentes". Los celos silentes, pese a ser fértiles, pueden pasar a veces desapercibidos para el propietario y en ocasiones también para los machos. Lo mismo puede ocurrir con gatas muy tímidas o que viven aisladas de otros congéneres.

Comportamiento reproductivo: el apareamiento pocas veces es visualizado por el propietario debido a que se realiza muy rápidamente. El macho efectúa, en primer término, un reconocimiento de la hembra olfateando la zona genital, luego aborda a ésta lateralmente y la toma por el cuello (a veces se especula sobre la ocurrencia del servicio por la presencia de saliva en el cuello de la hembra). La gata eleva la pelvis, desvía la cola y realiza movimientos de pisoteo con sus cuartos posteriores, emitiendo vocalizaciones y maullidos al tiempo que el macho realiza la penetración y eyaculación.

El tiempo transcurrido desde que el macho muerde el cuello de la hembra hasta que realiza la penetración es de 0,5 a 5 minutos, siendo la duración de esta última de 1 a 4 segundos.

Reacción poscoital: Una vez ocurrido el servicio la hembra se hecha repetidamente sobre el flanco, frotándose contra el terreno,
 rodando y sacudiéndose de un lado al otro, interrumpiendo esta acción por lamido obsesivo del área genital, al tiempo que repele todo intento de acercamiento del macho.

Una vez que la reacción poscoital cede, la gata nuevamente se aproxima al macho asumiendo una postura de lordosis y pataleo, permitiendo ser montada nuevamente. Generalmente se infiere que la cópula ocurrió por la observación de la "reacción poscoital".

La frecuencia de servicios es regulada por la receptividad de la hembra; puede variar entre 3 y 8 veces en 4 horas, 20-30 veces en 36 horas. Debido a que menos del 50% de las hembras ovulan con un solo servicio, para lograr preñez se aconseja la realización, durante el segundo y tercer día del estro, de un mínimo de 4 servicios por día en un lapso de 4 horas.

Cuando las gatas son inexpertas pueden rechazar el apareamiento, muy especialmente si el macho también lo es; además, éstos felinos tienen marcadas preferencias por la pareja, pudiendo ser el motivo de fracaso en el servicio.

Inducción de ciclos: La inducción de ciclos en los felinos es particularmente importante cuando se trata de hembras de cría de razas puras que presentan períodos prolongados de anestro. También se emplea como método de prevención del estro, ya que al inducir ovulación sin servicio la gata entra en fase de pseudogestación. Sin embargo, se debe tener en cuenta que se elevan las probabilidades de producirse una piómetra.
Asimismo, la inducción de ciclos y ovulación adquieren importancia si se desea realizar inseminación artificial, fertilizacion "in vitro" o transferencia embrionaria, metodologías que para su realización requieren contar con un lote de hembras sincronizadas.

Condiciones ambientales que favorecen la aparición de ciclos
Exposición progresiva a la luz. Se expone a la gata durante 1 semana a un régimen de 8 a 10 horas de luz y 14 a 16 horas de oscuridad, posteriormente se la somete a 12 a 14 horas de luz y 10 a 12 horas de oscuridad durante 4 a 8 semanas.

Introducción en grupos de hembras ciclando. Si se introduce una hembra en anestro en un grupo de hembras que se encuentren ciclando, ésta también, con elevada probabilidad, comenzará a ciclar. Este es un procedimiento aplicable a gatas que viven normalmente aisladas de otros felinos.

Inducción hormonal de ciclos
Hormona folículo estimulante (FSH). Se emplea en dosis de 2 mg/kg. por vía intramuscular (IM) durante 3 días, o la misma dosis durante 1-2 días y luego 0,5-1 mg durante 3-4 días más. Se espera la aparición del estro en un lapso de 5-6 días; la ovulación podrá ser inducida por el coito o bien hormonalmente.
Hormona gonadotrófica sérica de yegua preñada (PMSG o eGC). Se emplea para inducir el estro en dosis única de 100 UI por vía subcutánea. Algunos autores realizan una dosis de 100 UI de PMSG por vía subcutánea, seguida 7 días más tarde por 50 UI de hCG intramuscular para asegurar la ovulación. Los posibles efectos indeseables de la administración de PMSG pueden ser el desencadenamiento de ovulaciones espontáneas pre-cópula debido a su actividad de hormona luteinizante (LH), fenómenos de superovulación, formación de quistes foliculares seguidos de anovulación.

Inducción de la ovulación: La ovulación puede inducirse mediante la estimulación de la vagina con una varilla de vidrio varias veces por día hasta obtener la típica reacción post-coital, o bien hormonalmente con 50- 100 UI de gonadotrofina coriónica humana (hCG).

Ovulación: La ovulación en la gata es generalmente inducida por medio de diferentes estímulos originados en el área de la vagina o cuello uterino. Dichos estímulos pueden ser producidos por la introducción del pene en la vagina o al realizar toma de muestras de la mucosa vaginal utilizando espátulas, hisopos de algodón, etc.

Dependiendo del día de la fase folicular en el cual se encuentre la hembra y del número y frecuencia de coitos o estímulos vaginales, se producirá o no liberación suficiente de hormona luteinizante (LH) por el lóbulo anterior de la hipófisis para ocasionar la ovulación.

Menos del 50% de las gatas ovulan con un solo servicio o estimulación vaginal, lo cual debe tenerse en cuenta si se desea obtener preñez. Sin embargo, evidencias recientes indican que alrededor del 25-30% de gatas aisladas o alojadas en grupos presentan ovulación espontánea. Si se produce la ovulación, la hembra entra en la fase de pseudogestación o bien a una preñez si la ovulación fue provocada por un servicio fértil. En ausencia de ovulación la gata pasará al período de interestro.


Pseudogestación: La pseudogestación se caracteriza por el predominio de la P4 (progesterona). Se produce como consecuencia de ovulaciones sin fertilización, ya sea por un servicio con un macho infértil o por toma de muestras de mucosa vaginal. Estas ovulaciones dan lugar a cuerpos lúteos activos que elevan los niveles de P4 circulante por encima de 1-2ng/ml. Esta fase lútea dura aproximadamente 35 días. Alrededor del tercer día de iniciada la pseudogestación ya los niveles de P4 pueden elevarse a 5 ng/ml, llegando a valores de 20 ng/ml hacia los días 16 a 25. A partir de este momento, los niveles de P4 se tornan descendentes, para llegar a valores basales hacia los 35 días, que es aproximadamente la mitad del lapso de gestación. Durante la fase de pseudogestación la hembra felina generalmente no presenta signología de comportamiento sexual.

Luego de cursar una pseudogestación, la gata puede comenzar a tener actividad ovárica en 7 a 10 días, por lo tanto en una estación reproductiva pueden cursar 4 ó 5 pseudogestaciones.

El período interestro entre pseudogestaciones ronda los 37 a 45 días. Esto indica que el intervalo interestro se prolonga significativamente en la gata pseudogestante, siendo a su vez más corto que en la preñada.

Gestación: La gestación dura en promedio 63-67 días, considerando variaciones de 59 a 71 días. Si los servicios se realizan durante varios días, la ovulación puede ocurrir en cualquiera de ellos ocasionando un alargamiento aparente de la gestación si se cuenta desde el primer día del servicio.

Luego de la fertilización el embrión requiere 5 a 6 días para alcanzar el útero al cual llega en estado de mórula ó de blastocisto temprano. En el útero se desarrolla libremente hasta los días 11-14 de gestación, momento en el cual ocurre la implantación.

La superfecundación es un fenómeno observado en gatas de vida libre y ocurre por la fertilización de óvulos de una hembra por espermatozoides de diferentes machos. Esto se reconoce fácilmente en gatas de raza que paren gatitos mestizos en una camada "pura".

Durante los 14 a 20 primeros días de gestación la progesteronemia no arroja diferencias significativas con respecto a la que se observa en la gata pseudogestante. A partir del día 20, no sólo el cuerpo lúteo sintetiza la progesterona (P4 ), sino que también comienza a hacerlo la placenta. A medida que los días transcurren, la síntesis de P4 por la placenta se vuelve cada vez más importante a tal punto que la ovariectomía a partir del día 50 no interrumpe la gestación. Al igual que en otras especies hacia el final de la gestación se produce un aumento del nivel de estrógenos y de prolactina.

La lactancia post-parto, de 6 a 8 semanas de duración, generalmente suprime los ciclos estrales. Si la gata se encuentra dentro de la estación reproductiva, en 3-4 semanas luego de destetar la cría, comienza a ciclar nuevamente, aunque el momento de la aparición del primer celo post-parto puede ser variable. En ocasiones se observa la reaparición del mismo a los 30 días aproximadamente luego del parto. Si la hembra aborta o se la separa de los gatitos al nacimiento, en 6-8 días comienza a ciclar nuevamente.

Diferentes causas de estrés pueden incidir negativamente en la hembra gestante, siendo consecuencias relativamente frecuentes las reabsorciones y abortos. Se debe evitar, por lo tanto, someter a la gata gestante a situaciones poco familiares, como transportarla a otras localidades, a un ambiente extraño, o introducir gatos nuevos en su ambiente.

Las deficiencias en las dietas ocasionan frecuentemente trastornos reproductivos en los felinos. La deficiencia de taurina induce reabsorción embrionaria en la peri y post-implantación, mientras que las deficiencias de vitamina A y ácidos grasos polinsaturados se asocian con anestro crónico, falla en la implantación, aborto y defectos congénitos.

Los organismos infecciosos implicados de manera primaria en trastornos reproductivos son el virus de la leucemia felina, el cual se asocia con reabsorción embrionaria, y la Clamidya psittaci, la cual puede ocasionar abortos frecuentemente alrededor de las 5-6 semanas de gestación. Asimismo, el virus de la panleucopenia felina produce infertilidad, abortos, mortinatos y momificación fetal en la gata preñada.

En el gato, el aborto es pocas veces visualizado por el propietario debido a que rápidamente la hembra come los fetos, fluidos y membranas fetales, realizando posteriormente un meticuloso "acicalamiento" de su aspecto corporal.

Diagnóstico de gestación
Palpación abdominal. El período ideal para el diagnóstico por palpación abdominal se extiende desde el día 17 hasta el día 21 de preñez, intervalo en el cual se perciben los fetos sin mayores dificultades, como estructuras esféricas y firmes. A partir del día 25 y hasta el parto sólo es posible determinar por palpación la presencia de un útero aumentado de tamaño.
 />Radiología. El diagnóstico de preñez por este método depende de la calcificación de los esqueletos fetales. A partir del día 25 de gestación comienzan los depósitos cálcicos, pero no son detectables radiográficamente. Hacia el día 41 de gestación pueden detectarse el radio y el cúbito. Hacia el día 43 se observa la tibia, peroné, ilión, isquión y occipital, y entre los días 45-55 se visualiza la columna vertebral, por lo cual se recomienda realizar el diagnóstico radiológico de gestación a partir del día 45 del primer servicio.

Ecografía. como diagnóstico precoz de gestación es el método de elección, pudiéndose detectar los fetos desde los 14 ó 15 días de preñez, visualizándose el latido cardíaco hacia el día 22-24 de gestación. En gestación avanzada es de utilidad para monitorear viabilidad fetal, y/o diagnosticar sufrimiento fetal, situación en la cual estaría indicada la realización de cesárea de urgencia.

Anestro: El anestro es el período de "quietud reproductiva", que se produce por la disminución del fotoperíodo en el otoño-invierno. Hormonalmente, este período, es similar a un interestro prolongado en el cual los niveles de estrógenos y de progesterona en plasma permanecen basales.

Patologías más frecuentes del aparato reproductor

Hiperplasia endometrial quística/Piómetra: La piómetra es un desorden de la fase lútea mediado por la P4 . La P4 promueve ó sostiene el crecimiento endometrial y secreción glandular, en tanto que suprime la actividad miometrial favoreciendo así la acumulación de las secreciones glandulares uterinas. Dichas secreciones actúan como medio de cultivo para el crecimiento bacteriano, el que a su vez se ve favorecido por la inhibición de la respuesta leucocitaria a la infección del útero por la acción de la P4 .

La hiperplasia endometrial usualmente precede a la presentación de la piómetra. El espesamiento endometrial se debe a un incremento en el tamaño y número de las glándulas endometriales, las que pueden exhibir actividad secretora.

Este endometrio presenta estructuras llenas de líquido, que es claro en ausencia de contaminación (quistes). La hiperplasia endometrial quística (HEQ) suele presentarse asociada a quistes ováricos foliculares, administración de progestágenos exógenos (acetato de megestrol y acetato de medroxiprogesterona) ó repetidos episodios de pseudopreñez.

Debido a las características del ciclo estral (posible ausencia de fase lútea luego de cada fase folicular) la gata está menos predispuesta a la HEQ que los caninos. La prevalencia del complejo HEQ/Piómetra es superior en las gatas mayores de 5 años.

Hipertrofia fibroadenomatosa mamaria felina (HFMF): la HFMF es una entidad patológica característica de la fase lútea felina que consiste en la proliferación no neoplásica del epitelio ductal y estroma mamario. Es una alteración relacionada con la elevación de los niveles de progesterona en sangre que puede ocurrir aproximadamente 2 a 4 semanas luego del estro debido a la luteinización folicular.

Las glándulas afectadas aumentan de tamaño en forma difusa, simétrica ó asimétricamente, variando desde 2-3 cm hasta casi 10 cm de diámetro. En algunos casos la piel se tensa considerablemente, se vuelve eritematosa y se necrosa. La secreción láctea no es frecuente. A veces es necesario el empleo de collares isabelinos para evitar la automutilación del animal.

La HFMF se presenta con mayor frecuencia en hembras enteras jóvenes, de 2 años de edad promedio, aunque puede también aparecer en hembras de 3 meses y hembras mayores de 10 años de edad adquiriendo, en este último caso, importancia su diagnóstico diferencial con el carcinoma mamario.

La preñez temprana (4 a 5 semanas de la gestación) también predispone al desarrollo de HFMF, considerándose como una respuesta prelactacional exagerada del tejido mamario a la P4 , por lo cual el aborto generalmente resulta en la completa remisión de la afección. También es una complicación frecuente de la administración de progestágenos exógenos empleados usualmente para suprimir el estro ó para tratar diversas dermopatías. La eliminación de la causa que ocasiona la elevación de la P4 (cese del tratamiento u ovariectomía) generalmente resulta en la completa remisión de la HFMF. No obstante, en algunos casos de necrosis y compromiso glandular severo debe indicarse la mastectomía de la glándula afectada junto a la eliminación de la causa que desencadenó la afección.

Actualmente en hembras reproductoras se ha propuesto el empleo de agentes agonistas dopaminérgicos, inhibidores de la secreción de prolactina, como la bromocriptina para el tratamiento de la HFMF. La bromocriptina se utiliza en dosis de 0,25 mg diarios administrada durante 5-7 días.

EL APARATO REPRODUCTOR MASCULINO
Características anatómicas: el pene del gato presenta una forma cónica y se encuentra ubicado dentro del prepucio. Mide 8-10 mm de largo y en estado de reposo sexual está orientado caudalmente, posición que invierte durante el coito. Está formado por una raíz, un cuerpo y un glande. El glande del pene está cubierto por 100-200 papilas cornificadas andrógeno-dependientes que aparecen después de la pubertad y desaparecen poco tiempo después de realizar la orquiectomía.

Los testículos generalmente se encuentran ya en la bolsa escrotal al momento del nacimiento, haciéndose bien palpables a las 10-14 semanas de edad. Se encuentran ubicados en la región perineal con una orientación craneocaudal. En el animal adulto miden 1.2-2 cm de largo y 0.7-1,7 cm de ancho aproximadamente.

El epidídimo está constituido por una cabeza, un cuerpo y una cola. La cola del epidídimo se fija a la pared escrotal por el ligamento de la cola del epidídimo. La cabeza se sitúa en posición craneolateral respecto al testículo, en tanto que el cuerpo es dorsal y la cola caudal. Los conductos deferentes rodean a los testículos en dirección craneal penetrando en el cordón espermático.

El gato doméstico raramente presenta alteraciones congénitas del tracto reproductivo. El criptorquidismo, cuando se presenta es generalmente unilateral. La hipoplasia testicular congénita puede ser el resultado de una panleucopenia fetal o neonatal o de anormalidades cromosómicas (frecuentes en gatos tricolor). Los tumores de células de Sertoli son de rara presentación en los felinos.

La próstata se compone de una porción compacta y de otra diseminada. La porción compacta de la próstata rodea completamente a la uretra y está constituida por 2 lóbulos de 5 mm de largo por 2 mm de ancho cada uno, separados por un surco medio. La porción diseminada se localiza entre el cuello de la vejiga y las glándulas bulbouretrales entremezclándose con el tejido conjuntivo periuretral.

Los felinos presentan 2 glándulas bulbouretrales, ubicadas en posición dorsolateral a la base del pene. Miden 4 mm de largo y 3 mm de ancho aproximadamente. Se encuentran rodeadas por el músculo bulbouretral y contribuyen a la formación del plasma seminal.

Características fisiológicas: los machos alcanzan la pubertad entre los 8-10 meses de edad y con un peso superior a 3,5 kg. Contrariamente a lo que sucede con las hembras, los machos son fértiles durante todo el año, pero la libido se ve atenuada durante el otoño e invierno. La castración en machos adultos ocasiona menores cambios comportamentales (marcación territorial), respecto a la castración realizada en edad temprana.

Infertilidad: la información sobre infertilidad en el gato doméstico es limitada y frecuentemente es difícil establecer un diagnóstico. El medio ambiente, la salud general, y todas aquellas posibles causas de estrés inciden negativamente sobre la libido y la fertilidad.

Un gato que es alojado en un ambiente nuevo o poco familiar puede mostrar depresión de su sexualidad durante 1-2 meses. Asimismo una gata dominante o agresiva puede desalentar a un macho inexperto, por lo cual es conveniente para servir a una hembra, trasladar a ésta al ambiente del macho y no a la inversa. Las infecciones sistémicas acompañadas por fiebre, malnutrición o parasitismo, generalmente interrumpen la libido y la espermatogénesis.

Inseminación Artificial: es posible en los felinos realizar inseminación con semen fresco o congelado, ocupándonos en esta sección de ciertos aspectos técnicos de la inseminación artificial con semen fresco. La recolección del semen puede efectuarse con vagina artificial o por medio de la electroeyaculación. El empleo de vagina artificial requiere de un período de acostumbramiento a la misma. La recolección de semen por electroeyaculación necesita de la previa sedación del animal. El volumen del eyaculado obtenido con la vagina artificial generalmente es de 0,02 a 0,12 ml con una concentración de 0,15 a 13 x 106 espermatozoides, una motilidad espermática del 60% al 96 %, y menos del 10% de anormalidades morfológicas. Por medio de la electroeyaculación se obtiene un volumen de eyaculado sensiblemente mayor (0,05 a 0,14 ml).

El semen una vez obtenido se diluye con 0,1 ml de solución salina isotónica. Mediante una sonda lubricada introducida por la vulva hasta alcanzar la bóveda vaginal, se descarga el semen y se elevan los cuartos posteriores de la hembra, manteniéndola en esta posición durante 10 minutos aproximadamente. Inmediatamente luego de la inseminación se administra a la hembra 50-75 UI de hCG para asegurar la ovulación. La inseminación artificial y la administración de hCG deben repetirse a las 24 y a las 48 horas posteriores a la primer inseminación.

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« Respuesta #1 : Julio 13, 2012, 17:35:01 »

Interesantísimo. *SI
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